
El río Cauca, una de las cunas de biodiversidad más grandes de nuestro país, es el hogar de una especie muy particular: el bagre sapo. Mejor dicho, de dos especies. En 2020, gracias a los estudios ambientales realizados por EPM en el desarrollo del proyecto Hidroituango, se descubrió que, en realidad, existían dos especies de bagre sapo en el río.
A simple vista, y sin estudios taxonómicos tradicionales, se identificaron dos especies de este bagre, pero los estudios moleculares realizados gracias a los recursos del proyecto permitieron hacer la distinción. Al ser una especie endémica y debido a la contingencia que redujo el caudal del río en ciertos sectores, fue necesario rescatar y trasladar ciertas especies para su conservación, entre ellas, el bagre sapo.
En ese momento, la alianza entre EPM y el Parque Explora se hizo más necesaria que nunca, pues desde la creación del acuario en 2004, ambas empresas han trabajado conjuntamente por la investigación, conservación y educación de la biodiversidad acuática del país.
Mauricio Posada, director de Bienestar Animal del Parque Explora, relata que el primer gran hito fue el traslado de estas especies y su adaptación a las condiciones del acuario, logrando un ambiente propicio para el bagre sapo en su transporte y confinamiento bajo un escenario de bienestar.
El segundo, fue lograr la primera reproducción en un ambiente de conservación, un proceso que implicó una inducción hormonal que permite la reproducción en confinamiento sin ningún daño al pez, seguido del desarrollo embrionario y el reto más difícil: lograr que las larvas crecieran mediante un arduo proceso de alimentación similar al de buscar una aguja en un pajar, pues las larvas son diminutas, su boca aún más y necesitan comer alimento vivo para crecer.
A pesar de la complejidad del proceso, en el 2021, EPM y el Parque Explora lograron la primera reproducción del bagre sapo en cautiverio, con una adaptación perfecta al entorno y ahora, en 2025, celebran el nacimiento de su segunda generación, un hito para la conservación de especies en nuestro país.
Para Mauricio, el proceso se resume, en una palabra: esperanza. Para él, lo mínimo que podemos hacer es conocer y entender lo que tenemos, como una responsabilidad con nuestro entorno para así poder protegerlo. Explica que estas acciones funcionan porque es la suma de muchos esfuerzos. Aunque hoy hablar de esperanza es difícil, la encuentra cada vez que se logra reproducir cualquier organismo, sin importar su lugar en la escala evolutiva: “es tratar de devolverle algo al planeta que nosotros normalmente estamos quitando”, menciona el funcionario.
Hazañas como esta nos recuerdan la importancia del trabajo arduo por la conservación de la biodiversidad, que pasa desapercibido la mayor parte del tiempo, pero es crucial para que la vida tal como la conocemos siga su curso, pues cada especie cumple un rol fundamental en los ecosistemas.
Además, conservar las especies también es un beneficio para las comunidades aledañas al río Cauca, pues estas hacen parte su cotidianidad y de su cultura. Como explica Andrés Roldan, director del Parque Explora “el caso de El Bagre Sapo, entre otros, la idea es que hay formas de proteger a estas especies y al mismo tiempo pensar en mecanismos de reproducción y producción que sean útiles y funcionales a la comunidad local. Y así fue como nacieron algunos de los proyectos que se han hecho. Entonces, en última instancia, el trabajo de conservación ha sido uno de entender la dinámica, el comportamiento de muchos de estos peces y pensar en qué condiciones son necesarias, por ejemplo, para reproducirlos en un muy bajo costo. Es decir, cómo hacer que estos peces se puedan reproducir con materiales que uno pueda conseguir en el Magdalena, en el Cauca y que potencialmente se puedan montar unidades productivas”
Para el Parque Explora, este proyecto reafirma su misión de divulgar y proteger la biodiversidad del país. Para EPM, representa una manera de asumir su compromiso con la gestión ambiental y con las comunidades cercanas a sus proyectos. Y para los 700 mil visitantes que cada año recorren el acuario, es una oportunidad de comprender que la biodiversidad es un patrimonio que merece ser conocido, respetado y cuidado.
EPM y el Parque Explora trabajan juntos desde el 2004 que se planteó la creación del acuario, y desde el 2008 que abrió sus puertas, los habitantes de Medellín y sus visitantes pueden maravillarse y aprender de las especies que habitan los mares y los ríos de nuestro país.
El Parque está abierto de martes a viernes de 8:30 a.m. a 5:30 p.m. y los fines de semana y festivos abre de 10 a.m. a 6:30 p.m. Los lunes o martes después de lunes festivo, está cerrado por mantenimiento. Y para los habitantes de barrios estratificados como 1, 2 o 3 de Medellín puede ingresar de forma gratuita presentando la última cuenta de servicios públicos.
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