VOTAR CON CONFIANZA, A UN LADO EL MIEDO ELECTORAL

4 min read

A pocos días de la elección presidencial, cobra importancia el instrumento del voto, para que sea la voluntad popular, libre en su ejercicio, sin coacción alguna, la que decida el futuro institucional del país, imponiéndose el principio inglés , «trust the people» , la confianza en el pueblo.

Abrigamos la esperanza, que esa voluntad popular señale caminos diferentes a los actuales, donde se ha visto amenazada la institucionalidad, desconociéndose la separación de poderes, característica propia de una democracia.

De igual manera no haga tránsito el rumor, las consejas, las falsas noticias que en nada favorece el proceso electoral, las mediciones con propósitos desinformativos , por cuanto la única cierta es la que surge al final de la votación.

No resisto la tentación de reproducir, por cuanto cobra vigencia la disertación que pronunció Gabriel García Márquez el 11 de agosto de 1967 durante la clausura del Xll Congreso Internacional de Literatura Iberoamericana en Venezuela, donde narra por primera vez un cuento que con el tiempo sería titulado , «algo muy grave va a suceder en este pueblo.»

Se trata de una jácara donde una señora de edad se despierta con el presentimiento de una calamidad que va a ocurrir en el pueblo que habita. Así se lo expresa a sus allegados, que se burlan de ella, hasta que esa misma mañana su hijo mayor pierde una apuesta jugando billar y se justifica diciéndoles a los presentes que se desconcentró porque se había quedado pensando en su madre y su idea que algo grave iba a ocurrir en el pueblo. El ganador al regresar a su casa comenta esta predicción a un pariente, quién a su vez se lo trasmite al carnicero y este divulga el rumor por todo el pueblo, quedando la población hacia el medio día en total incertidumbre, con parálisis de todas las actividades a la espera a que ocurra algo extraordinario. Unos mas osados, deciden abandonar el pueblo con sus familias y al final queda el pueblo solitario, con la quema de algunas casas por sus propietarios para que no les caiga la desgracia. Ante la huida masiva se encuentra la señora del presentimiento inicial, gritando: «yo dije que algo grave iba a pasar y me dijeron que estaba loca».

Así concluye el cuento, donde un simple rumor puede apoderarse de una ciudadanía y convertirse en un peligroso detonante con graves consecuencias sociales.

Sirva el símil anterior como figura retórica que puede aprovecharse para el momento político actual, donde impera la polarización del electorado, con patrañas, comentarios acomodados, falsas informaciones por las redes sociales, que en nada beneficia el debate electoral, que está a la espera de ideas, programas de gobierno, ¿Cómo mejorar la economía, la hacienda pública, la justicia y su reforma estructural, la seguridad urbana y rural, la violencia intrafamiliar, la vivienda digna, la infraestructura vial, la política exterior, y no con temas secundarios de alianzas, de como sumar votos, adhesiones con el contrincante del ayer?

Lo que pueda suceder en el futuro está en nuestras manos, con el ejercicio en debida forma del voto.

Abrevio lo expuesto expresando: los malos gobiernos erosionan la legitimidad, para la muestra un botón, los buenos la vigorizan, momento de apostarle a esta segunda premisa.

ADENDA UNO. Por lo visto, el electorado se quedará sin conocer los verdaderos programas de gobierno por los candidatos que según las encuestas ocupan los primeros lugares, demostrando que no les interesa exponer sus propuestas, debatiéndolas con sus contendores frente a la sociedad, que le permitirá decidir cual de ellas escoge por considerarlas afines a sus creencias políticas.

Solo hemos visto unos reclamos de parte y parte, como una lectura de documentos en plaza pública que se pierden en su contenido por el fragor de campaña.

ADENDA DOS. El asesinato de un joven periodista en territorio antioqueño por unos bandidos que al parecer hacen parte de la mal llamada, la paz total, demuestra como un alto porcentaje del territorio nacional se encuentra en poder de la insurgencia, tratada con benevolencia por el alto gobierno.

A propósito, ese joven reportero periodista, estaba ejerciendo su profesión, no tomando fotos del paisaje para su revista, como indolentemente lo definió el inquilino presidencial.

ADENDA TRES. Definitivamente la mejor defensa jurídica de quienes han atracado el erario, es la figura del «vencimiento de términos». Empiezan a recobrar la libertad, personajes comprometidos en el sonado caso de la unidad de riesgo. Es lo que tenemos tanto en materia de justicia , como de normas procedimentales.

Por: J. Ferney Paz Q – Exmagistrado

info@vigueriasculturales.com

También te puede interesar

+ There are no comments

Add yours