Se ha radicado la anunciada reforma tributaria con la creación de nuevos tributos que se suman a la cascada de impuestos que los colombianos cancelamos para un estado abierto al derroche, a la improductividad, a la ineficiencia, un gobierno campeón en despilfarrar los recursos provenientes de los exagerados impuestos, tasa contribuciones que desborda la capacidad tributaria de los contribuyentes.
Un ejemplo de lo dicho: impuestos nacionales, departamentales, distritales, municipales. NACIONALES: Renta, ganancia ocasional, IVA, timbre nacional, impuesto al consumo, al patrimonio, retención en la fuente, gravamen a los movimientos financieros, a la gasolina (al decir del inquilino de la casa de Nariño solo afecta a los propietarios del carro de alta gama), impuesto a los activos en el exterior, entre otros. DEPARTAMENTALES: Impuesto al consumo de la cerveza, de licores, cigarrillos y tabaco, al degüello de ganado mayor, premios, lotería, sobretasa a la gasolina, ACPM, vehicular, monopolio de licores, actividades mineras, estampillas pro desarrollo, venta de licores, entre otros. MUNICIPALES: Impuesto de industria y comercio, complemento de avisos y tableros, al consumo de cervezas, sifones, refajos, cigarrillos, a las loterías foráneas, a los premios de loterías, de rifas, juegos y espectáculos, contribución de valorización, de publicidad exterior, sin considerar los pagos por tasas y contribuciones, entre ellas las famosas regalías, donde más de un gobernante y jefe político se han lucrado, dejando en el tintero los gravámenes distritales y los que se cancelan por pasajes aéreos, por los servicios públicos y otros.
CONCLUSIÓN: Señores del gobierno. ¿No habrá llegado el momento que antes de más impuestos y reformas tributarias atacadas cuando se era oposición, que arrojó el llamado estallido social, con las consecuencias que el mismo le dejó al país, lo que se debe hacer es revisar la actual estructura estatal, recortando el gasto público, las nóminas paralelas, los contratos de prestación de servicios con tintes electorales, la contratación a dedo, cortando de tajo tanto despilfarro, viajes al exterior, nombramientos en el servicio diplomático para cumplir compromisos de partido, aunque no se reúnan los requisitos del cargo, la mayoría de ellos con fallos de nulidad por la jurisdicción competente, que fue por lo que votó el colombiano con el slogan del gobierno del cambio?
Austeridad y eficiencia es lo que pide el ciudadano de a pié.
Que las comisiones económicas del Congreso actúen en función de patria, y no permitan que este agónico mandato genere una incertidumbre social con la imposición de nuevos impuestos, cuando lo sano es racionalizar el gasto público, con serias políticas fiscales.

ADENDA UNO: Lo cierto es que al final de todo gobierno se genera una sensación totalmente distinta a su comienzo, el gobernante pierde el encanto de los primeros meses, máxime cuando ha incumplido todo lo que prometió en campaña, se inicia lo que coloquialmente se ha denominado etapa del, “con el sol a las espaldas,” se reduce el apoyo político, la impotencia para consolidar la paz total, una nómina ministerial de muy bajo perfil, muchos de ellos para ocupar cargos de menor jerarquía, cuenta regresiva que no vaya en contra del ciudadano, con una petición general, la total imparcialidad acerca del debate electoral del 2026, que seguramente le dará un viraje a la institucionalidad colombiana.
Una anotación: las intervenciones presidenciales por los canales de TV ,merecen toda la atención de la Procuraduria, si es que decide actuar: muchos temas que se abordan tienen tinte politico en beneficio de su movimiento partidista, con reiterados llamados al proceso electoral del 2026.
ADENDA DOS: La presión oficial, el manejo irregular en el caso del nuevo magistrado de la Corte Constitucional por parte del gobierno, que se demostró con la reacción airada y desproporcionada del presidente desde el Japón, que facilitó la elección del ex defensor del pueblo que hizo la campaña a base de puestos a sus nominadores, impidió que una funcionaria judicial de carrera, con amplia experiencia en la jurisdicción accediera a esa dignidad.
Apoyo oficial que prendió las alarmas en los estamentos sociales y polìticos, en una corporación que seguramente jugará papel importante en el futuro constitucional, ante las incógnitas que genera este final de gobierno.
ADENDA TRES: A propósito del fallo de la Corte Constitucional convalidando el final de la tauromaquia, gana una secta dogmática, transgresión a una tradición cultural arraigada, el impacto económico que genera a los miles de empleos asociados al sector que quedan cesantes, aspectos que seguramente omitieron estudiar los magistrados que no conocen esa dificultades económicas, frente a sus elevados ingresos mensuales.
Por: J. Ferney Paz Q – Exmagistrado
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