Por: Manuel Alberto Lema Fernández- Periodista
10 de agosto de 2026, tiembla en Colombia y la tierra se estremeció.
Un fuerte sismo sacude a nuestra patria, empiezan a conocerse los primeros informes de lo sucedido, entre muerte y escombros vamos observando imágenes desgarradoras del movimiento telúrico.
Colombia, nuestro país, ve como regiones del choco, Cali, Manizales, Pereira y muchos municipios vecinos, sufrieron de primera mano el sismo. Pero qui es donde quiero resaltar la grandeza del pueblo colombiano, su instinto de solidaridad afloró inmediatamente, mientras llegaban las ayudas nacionales e internacionales, fueron los vecinos los que, con su espíritu solidario, empezaron a movilizarse y ayudar. La marea de solidaridad es impresionante, el dar con tanta generosidad nos recuerda la parábola del buen samaritano.
Que no sea esa generosidad solo por lo que ocasiono el terremoto, que sea constante, pues hay muchas situaciones que a diario requieren de apoyos solidarios efectivos para seguir hacia adelante.
Colombia saldrá adelante con el apoyo de todos, sin distintos de clase, sin ideología, sin clases sociales, lo que se ha percibido es de una enorme bendición, colombianos sigamos demostrando la enorme calidad que tenemos y sigamos haciendo de Colombia la mayor muestra de solidaridad.
